Tal y como afirman las estadísticas, que cada dos años solemos comprarnos un móvil nuevo, seguro que por casa tenemos más de uno sin utilizar. Yo sin ir más lejos tengo en varios cajones, unos Nokia y Siemens que ya han quedado un poco anticuados, a uno le falta el cargador, al otro lo típico del sonido, que no acaba de sonar tan fuerte como uno desearía y cuando llaman ni se oye.
Una buena salida para estos móviles, incluso defectuosos, es la iniciativa de Zonzoo, una empresa que lleva más de ocho años reciclando móviles, con el consiguiente alivio para el planeta, ya que los componentes de la telefonía móvil son muy tóxicos.
Este reciclaje lo realiza de dos formas, primero comprando nuestros móviles (te lo recogen donde y a la hora que tu digas) a un precio que va desde los 2 € hasta los 200 €, según el estado y marca del aparato, luego los repara y los vende al tercer mundo, a un precio asequible.
Una buena forma de deshacernos de los móviles que ya no utilizamos y de paso ayudar al planeta y a los países en vías de desarrollo. En la página de Zonzoo, la atractiva directora general, Susana Álvarez Nieto, nos explica de forma clara cual es el viaje que emprende tu móvil si decides venderlo.